Publicado: 3 de Abril de 2017


Con independencia de la duración del tratamiento, la administración de terapia hormonal durante la menopausia no protege a largo plazo frente a la enfermedad de Alzheimer

La menopausia, o lo que es lo mismo, la interrupción definitiva de la menstruación en la mediana edad, constituye una etapa en la vida de la mujer caracterizada por una menor producción de hormonas femeninas, fundamentalmente de estrógenos. Y dado que este menor nivel de estrógenos se asocia con la aparición de síntomas muy molestos como los sofocos o las migrañas, muchas mujeres reciben tratamiento para ‘corregirlo’. Se trata de la consabida ‘terapia hormonal sustitutiva’ (THS), cuyo perjuicio o beneficio continúa siendo objeto de un intenso debate entre los científicos. Por ejemplo, ¿la terapia hormonal se asocia a un mayor o menor riesgo de alzhéimer? Pues muchos estudios, especialmente los más recientes, sugieren que esta terapia tiene un efecto protector frente a la demencia. Pero según una nueva investigación llevada a cabo por investigadores de la Universidad de Finlandia Oriental en Kuopio (Finlandia), la THS no tiene ningún efecto positivo –ni tampoco negativo– sobre el riesgo a largo plazo de enfermedad de Alzheimer.

Como explica Bushra Imtiaz, directora de esta investigación publicada en la revista «Neurology», «si bien las mujeres todavía tienen que consultar con sus médicos los riesgos y beneficios asociados con la terapia hormonal durante la menopausia, nuestro trabajo no ofrece ninguna evidencia contundente de que la administración de hormonoterapia proteja a las mujeres frente a la enfermedad de Alzheimer».